A veces pienso que el sistema educativo nos inculca de manera casi indeleble el miedo a la autoridad y la obediencia ciega a cambio de un premio. Nada más lejos de una educación emancipadora (si, busca el diccionario). Esto es evidente cuando das la oportunidad a los alumnos de criticar el "statu quo" (aprovecha que ya tienes el diccionario cerca) y resulta que nunca han reflexionado sobre el mismo. La aceptación de las cosas tal y como están y la falta de reflexión es reforzada en la educación superior. Para mí, el ingenio de los ingenieros queda sólo en el título.
El clamor parece ser "enséñame a hacer los ejercicios que aparecerán en el exámen para poder pasar la materia", lo demás sobra.
Empiezo a creer, como lo sostienen algunos en sus blogs, que realmente el loco soy yo... Jejejeje.
martes, 15 de enero de 2008
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